2 de agosto de 2011

¿El destino?

Cuánto nos puede sorprender,
como puede hacer girar la veleta de la vida,
la veleta de nuestra vida, de mi vida.

Si, es cierto que me llegué a dar por vencida,
es cierto que llegué a tirar la toalla y a limitarme a llorar,
es cierto que no he sido buena persona en muchos momentos,
es cierto que he hecho cosas que no tendría que haber hecho,
me he portado como una niña pero ¿Ahora qué mas da?

Parece que después de merecerme todo lo malo de este mundo,
después de haberme fustigado lo suficiente,
después de haber aprendido a pasar de las opiniones ajenas y de gente puñetera,
el destino me ha vuelto a sonreír.

De tal manera que ahora no puedo permitirme pifiarla,
no puedo permitirme ser una persona que no soy,
no puedo permitirme hacerle daño a el,
no puedo permitirme cometer errores que pueden ser fatales,
no puedo permitirme que otras personas se metan en mi vida.

Total, eso es lo que me llevó a cagarla,
primero por desmelenarme y no comportarme como debí de hacerlo
y luego por no saber actuar y dejar que otras personas lo hicieran por mi.

Todo eso ya ha pasado a un segundo plano,
ahora me centro solo en el, su sonrisa, su ser y en ser yo misma y relajarme. 


Laura Rivas Alvarez.

29 de junio de 2011

Un marinero en el desierto.

Navegando por olas doradas,
sin rumbo fijo al que ir,
perdido entre las dunas va,
se le fue de las manos, se le fue de las manos.

Echa de menos el pensar en algo que le llenara,
echa de menos el agua, la lluvia, las nubes,
su timón se rompió por culpa de sus errores pasados,
se le fue de las manos, se le fue de las manos.

Las dunas le invaden la vista,
espejismos lejanos confunden su ser,
no sabe cuando verá la playa, 
no sabe cuando la verá a ella,
se le fue de las manos, se le fue de las manos.

El calor le consume poco a poco,
su corazón se va alejando de lo real,
no le quedan fuerzas y pronto estará a la deriva,
se le fue de las manos, se le fue de las manos.

Ahora se arrepiente de haberse adentrado en un mundo donde no debía,
se arrepiente de haber dejado a todo lo que amaba,
a todo lo que añora,
a todo lo que le da una gota de esperanza,
se le fue de las manos, se le fue de las manos.

Marinero del desierto,
sin brújula y sin aparejos,
con su barco de papel navegando por las dunas,
¿Porqué te metistes aquí?
Ahora te ves atrapado,
sin salida y muy pronto,
naufragarás.

Se te ha ido de las manos, se te a ido de las manos
y todo por tentar al capricho del destino,
se te ha ido de las manos.

Laura Rivas Alvarez.

26 de junio de 2011

Verano.

Calor, vacaciones de nuevo,
largos atascos,
recuerdos que van y vienen,
arrepentimientos de últma hora,
noches importunadas por una suave brisa,
melancolía tan cercana.

Las ganas de irse muy lejos se disparan,
de no saber nada y de mezclarse con la arena,
tirarse en la playa y dejar que el sol envuelva la piel.

Salidas sin motivo solo para ver a esa persona,
demasiado tiempo libre,
sueños desvelados,
ilusiones que se desvanecen al pensar.

Meterse en un ambiente desconocido,
espiar y observar,
olvidarse de lo cotidiano en un respiro,
dejar que todo lleve su curso,
casi siempre es mejor.

Y es que reiniciar tu vida,
es de las cosas que más cuestan en el mundo.

¿Alguna vez os habéis preguntado como sería si todo hubiera sido distinto?
Si es así,
¡Genial!
 esa es mi pregunta de cada día.




Laura Rivas Alvarez.

15 de junio de 2011

La morfina es la propia vida.

Me despierto, abro los ojos,
es un día cualquiera,
en el que me doy cuenta de lo que me estoy perdiendo,
y de lo que estoy ganando.

No han sido tiempos muy buenos,
dependía de la opinión de segundas personas,
mi sensibilidad se había triplicado por momentos,
me volví una estúpida.

¿Y para qué gastar palabras en escribir errores y lamentos?
Creo que ahora no sirve para nada.

Ahora e crecido como persona,
ahora sé lo que tengo delante de mis ojos
y detrás,
a mis espaldas.

Y me hago la tonta, 
una y otra vez,
porque sé muy bien dónde están los términos entre ser malo
y ser bueno,
acontecimientos en la vida, antiguos y no tan antiguos me hicieron verlo,
tal y como es,
ese profundo vacío que muchas personas no saben apreciar 
y que se aprovechan de ese vacío a su antojo.

Y que digan lo que quieran,
que quien mejor que yo me voy a conocer a mi misma.
Y que juzguen cuanto quieran,
porque sé muy bien como me a cambiado toda esta ensalada de problemas.

Lo perfecto siempre acaba aburriendo,
ay se encuentra lo atractivo del ser humano,
los defectos.

Si la perfección existiera, 
este mundo sería un completo aburrimiento.

Enamorarse de la perfección,
es como enamorarte de un fantasma,
porque por muy creíd@ que se sea,
porque por muy bien que se vea uno mismo,
siempre habrá defectos
y esos defectos son los que de verdad deberían de enamorar,
siempre y cuando no sean demasiado XD

Ahora que llega la vida,
y hay tanto por hacer,
que llegan los buenos tiempos,
las vacaciones,
no sabría por donde empezar,
porque todo es tan sumamente atractivo que,
acaba por confundirme,
confundirme, 
pero para bien.




Laura Rivas Alvarez.

8 de junio de 2011

Mirando a la luna.. ¿Se consigue algo?

Estoy más que harta de estar en fase ''zombie'' todo el día,
de no comer apenas,
de llorar y llorar todas las noches,
como si ya de por sí no estuviera cansada de sacar agua salada por mis ojos,
como si fuera la típica estúpida de las películas, que, encima queda fatal delante de los demás,
de no salir ni siquiera una noche a pasarmelo bien,
antes podía remediarlo porque no me daba cuenta del todo,
ahora es totalmente perceptible lo que pasa.

Y es verdad que todo lo demás me importa una mierda,
o me importa demasiado,
nunca asta ahora había experimentado tantos cambios de humor juntos en mi personalidad,
nunca, repito.

Parece que por momentos controlo mi vida, 
mi razón y lo más difícil, mi corazón,
pero no es verdad,
luego más tarde me doy cuenta de que es una falsa fachada.

Es verdad que las malas temporadas cambian a las personas,
aunque la opinión sea la misma para los demás,
yo me he conseguido encerrar a cal y canto en mi misma,
y tarde o temprano tendré que salir pero, 
no sabía que costara tanto habituarse a los nuevos horizontes.

Las riendas de mi vida las tengo yo, aunque a veces se me marche de las manos,
pero, otra cosa muy distinta es quien tiene mi corazón y mi razón.

No creo que importen mucho mis palabras,
mis súplicas o mis llantos,
se quedarán en el aire como todo lo que se quedó atrás,
es natural, forma parte de esta puñetera vida.

Y todas las veces que me he quedado mirando a la Luna,
si, ¿Curioso verdad?
A parte de las personas a las que quiero, mi familia, mis amigas y algunas personas de confianza,
que han sabido ayudarme mucho,
la Luna me calma, me aporta claridad con su luz,
también sabe ayudarme en cierta forma.
Cada vez que tuve problemas la miré a ella y siempre,
siempre,
conseguí una solución por muy raro que parezca,
pero ahora es distinto,
la miro y ella no me responde, ni siquiera con sus dulces rayos plateados,
es como si por culpa de todo esto que estoy sintiendo no pueda ver nada más,
lo único que consigo es volcarme en los demás, lo que no quiere decir que no me haga feliz,
todo lo contrario,
pero es que volcarme en mi  misma es imposible.

Puede que haya mentido en muchas cosas y en otras tantas,
y que ahora es demasiado tarde para poner la verdad en contra de ellas pero,
digo yo que habrá salida de todo esto,
aunque esa salida no me guste ni la quiera tomar.

Y lo peor es que siento que no me da miedo dejar mis sentimientos al descubierto,
como si me diera igual que me hicieran daño,
o que se aprovechen de mi,
o que me digan cosas,
es como si solo sintiera dolor o alegría cuando veo algo relacionado con lo que me pasa,
y por eso he llegado a caer en la más desoladora tristeza.



Laura Rivas Alvarez.

26 de mayo de 2011

Improvisaciones y demás.

Y otra vez,
otra vez cáigo en los recuerdos,
cual droga que te incita a caer en la tentación que esconde en su interior,
ese misterioso núcleo de placeres y fantasías,
los que me brindaba tu simple compañía.
La llegada de muchas cosas,
inciertas, o muy ciertas,
cambios o rutinas,
hacen que me sienta atolondrada,
Y la calma que respiro por mis poros,
se vuelve a escapar al recordar.
Ojalá esos recuerdos,
demasiado claros para llamarlos recuerdos,
ya que me parece como si los estuviera viviendo en carne propia de nuevo,
se marchen con el último tren al olvido,
ese olvido tan efímero,
que querría que se quedase para siempre,
para siempre, asentado en mi cabeza,
como si fuera mi única cura,
como si fuera la única solución.
En cierta parte,
no sabría como agradecerlo,
vuelvo a ser yo misma,
vuelvo a ver la vida como cuando era más consciente de las cosas,
vuelvo a poder cometer un error y levantarme y aprender de él,
vuelvo a reírme de mis defectos, de mi misma,
vuelvo a tener en cuenta a la gente, a ayudarles en lo que pueda.

Y aunque tuviera ganas de recibir algo a cambio de la vida,
no espero nada, ningún acontecimiento, ningún hecho, ni ninguna sorpresa.

Tan solo, ahora,
me limito a vivir el momento.

El destino que dicte sentencia
y que lo que tenga que venir que venga,
que aquí espero sentada,
sea lo que venga,
que yo ahora llevo el timón de mis días
hacia nuevos horizontes,
hacia aguas mas calmadas y tranquilas,
donde pueda aclararme del todo,
poder aflorar mi verdadero yo agusto,
y si vienen tempestades antiguas o nuevas,
que vengan,
siempre habrá una relativa calma después de ellas.

Y si tráen consigo una lluvia de recuerdos,
recuerdos de él,
recuerdos de personas que se fueron,
recuerdos que me hacen daño,
que descuiden,
que aunque ahora solo sepa calmarlos,
acabaré aprendiendo a doblegarlos y,
finalmente,
acabaré lanzandolos al mar
y que se los lleve el,
a la deriva,
lejos de mi.

El volver a pensar será otra nueva etápa.


 

Laura Rivas Alvarez.

10 de mayo de 2011

Me bastaría con un cruce de palabras..

Silencio, silencio total en mi mente...
Nada tiene que ver la situación de mi corazón,
grita, grita y no para de gritar su nombre,
no para de preguntar el porqué,
el porqué de los hechos recientes y no tan recientes.

Se preguntá porqué la mente es así de traicionera,
porqué trata de buscar un fin malo para todo,
porqué cuando se acaba algo ella olvida todo lo demás,
alejando todo para centrarse en lo sucedido,
sin darse cuenta de las personas que me rodean y me quieren.

La mente calla, el corazón llora,
así van las cosas dentro de mí,
el constante ir y venir del dolor en el pecho,
el silencio monótono que se a posado en mi cabeza,
solo algunos recuerdos tímidos asoman de vez en cuando,
por el balcón de mi conciencia,
el corazón parece ser el que manda,
el dictador de las palabras que tanto repiquetea,
a la vez que los latidos tan seguidos cuando me da esa sensación,
esa sensación de caer al gran vacío que él está dejando tras de sí.

¿Cómo me he de sentir?
¿Bien, mal?

Eso solo me lo hará saber el tiempo,
pero por otro lado quiero saberlo ya,
quiero saber el motivo real,
el juego en el que me vi metida,
ese juego que se a transformado en mi realidad,
y de mi realidad a pasado a ser mi carga.

Quiero saberlo todo,
y a la vez nada.

¿Y qué hago yo ahora?
¿De cuál me fio?
¿De mi cabeza?¿De mi corazón?

No sé si me volverán a traicionar,
no sé si volveré a traicionar,
no sé si me volverán a querer,
no sé si volveré a querer.

Me gustaría saber,
en un cruce de palabras,
tán solo un cruce,
lo que él siente.

Aunque lo que es cierto,
es que algún día de estos,
tarde o temprano cuando lo decida el tiempo,
mi corazón suplantará aquellos tejídos que han sido dañados,
aquellos tejídos que han quedado inservibles y sin su dueño,
aquellos tejídos que son mi propio cariño y mi propio afecto,
aquellos tejídos que sepan valorar y cuidar.

Esa es mi prioridad ahora...


Laura Rivas Alvarez.